Ilustración de la configuración inalámbrica de un router para cambiar la contraseña

Cómo cambiar la contraseña del WiFi (y el ajuste que importa más)

Cambiar la contraseña del WiFi es de esas cosas que todo el mundo sabe que debería hacer y casi nadie hace, normalmente porque da pereza volver a conectar todos los aparatos de casa.

Son cinco minutos. Y de paso vas a tocar dos ajustes que importan más que la propia contraseña: el tipo de cifrado y la contraseña de acceso al router, que no es la misma cosa y mucha gente confunde.

Solución rápida

  1. Conéctate al router y entra en su página desde el navegador. La dirección viene en la pegatina del aparato.
  2. Busca los ajustes inalámbricos: en TP-Link están en Avanzado > Inalámbrico > Configuración Inalámbrica.
  3. Cambia el nombre de red y la contraseña. Ojo: distingue mayúsculas y minúsculas.
  4. Elige el cifrado correcto: WPA2-PSK[AES] o WPA3+WPA2.
  5. Guarda y vuelve a conectar tus dispositivos con la nueva contraseña.

Las dos contraseñas que la gente confunde

Tu router tiene dos contraseñas distintas y hacen cosas diferentes. Confundirlas es la causa número uno de que alguien se quede fuera de su propio router:

ContraseñaPara qué sirveDónde se cambia
Contraseña del WiFi
(clave de red, WPA)
Conectar móviles, televisores y ordenadores a tu redAjustes inalámbricos
Contraseña de administración
(la del panel del router)
Entrar en la configuración del propio routerAjustes de sistema o administración

Advertencia. Si cambias la contraseña de administración y la olvidas, la única salida es restablecer el router de fábrica, lo que borra toda la configuración, incluidos los datos de tu operador si es un router configurado por ellos. Apúntala en un sitio seguro antes de guardar.

Esta guía trata sobre todo de la primera, la del WiFi. Pero si nunca has cambiado la de administración y sigue siendo la de fábrica, cámbiala también: viene impresa en una pegatina que cualquiera que entre en tu casa puede leer.

Cómo entrar en la configuración del router

  1. Conéctate a la red del router, por cable o por WiFi. Da igual el método, pero por cable es más cómodo porque no te desconectarás al guardar.
  2. Abre el navegador y escribe la dirección del router. En TP-Link es tplinkwifi.net o 192.168.0.1. En otras marcas suele ser 192.168.1.1.
  3. Inicia sesión con el usuario y la contraseña de administración.

Consejo. ¿No sabes la dirección ni la contraseña? Mira la pegatina de la parte inferior o trasera del router. Ahí vienen impresas la dirección de acceso, el usuario, la contraseña de administración y también el nombre y la clave del WiFi de fábrica.

Si tu router lo instaló tu operador, puede que hayan cambiado la dirección o restringido algunas opciones. En ese caso, la app del operador suele permitir cambiar la contraseña del WiFi sin entrar en el router.

Cambiar el nombre de red y la contraseña

En un router TP-Link con la interfaz actual, la ruta que documenta el fabricante es:

Avanzado > Inalámbrico > Configuración Inalámbrica

Ahí encontrarás, para cada banda, el Nombre de Red (SSID) y la Contraseña. Cámbialos y pulsa Guardar.

Advertencia. TP-Link lo advierte expresamente y conviene tenerlo claro: la contraseña distingue mayúsculas y minúsculas. Y si estás conectado por WiFi mientras haces el cambio, tu dispositivo se desconectará en cuanto guardes. Es normal: reconéctate con la contraseña nueva.

Resultado esperado. La red desaparece un momento y vuelve a aparecer. Todos tus dispositivos pedirán la contraseña nueva la próxima vez que intenten conectarse.

Consejo. Si cambias también el nombre de la red, tus dispositivos verán una red distinta y no intentarán reconectarse solos a la antigua. Es más limpio que dejar el mismo nombre con otra clave, sobre todo si quieres echar a alguien de tu red.

El ajuste que importa más que la contraseña

En esa misma pantalla hay un desplegable de Seguridad. Ese ajuste decide cómo se cifra el tráfico de tu red, y una contraseña larguísima con un cifrado obsoleto no sirve de gran cosa.

La recomendación de TP-Link es concreta: WPA2-PSK[AES] o WPA3-Personal + WPA2-PSK[AES].

OpciónQué esRecomendación
WPA3-Personal + WPA2-PSK[AES]Lo más moderno, manteniendo compatibilidad con aparatos antiguosLa mejor opción si tu router la ofrece
WPA2-PSK[AES]El estándar sólido y compatible con todoPerfectamente válida
WPA/WPA2 mixtoAdmite el WPA antiguo por compatibilidadSolo si tienes algún aparato viejo que lo necesite
WEP o Sin seguridadObsoleto o abiertoNo lo uses nunca

Si eliges WPA3 y algún aparato viejo deja de conectarse —una impresora, un televisor de hace años— vuelve a la opción combinada WPA3+WPA2. Esa combinación permite que los nuevos usen WPA3 y los viejos sigan funcionando con WPA2.

Otros ajustes que verás en esa pantalla

Smart Connect

Cuando está activado, las redes de 2,4 y 5 GHz comparten el mismo nombre y la misma contraseña, y el router reparte los dispositivos entre bandas automáticamente buscando más velocidad y cambios sin cortes.

Es cómodo, pero si tienes problemas de conexión conviene desactivarlo y darle un nombre distinto a cada banda: así eliges tú a cuál se conecta cada aparato y sabes en qué banda está el fallo.

Ocultar SSID

Si lo activas, tu red deja de aparecer en la lista de redes disponibles y hay que introducir el nombre a mano en cada dispositivo.

Advertencia. Ocultar el nombre de la red no es una medida de seguridad real. La red sigue emitiendo y cualquiera con una herramienta básica la detecta. Lo único seguro es que te complicará la vida cada vez que conectes un aparato nuevo. Si buscas seguridad, la respuesta es el cifrado y una buena contraseña, no esconder el nombre.

Canal y ancho de canal

TP-Link es claro: no hace falta cambiar el canal salvo que tengas interferencias de puntos de acceso cercanos. El ancho de canal viene en Auto por defecto, que se ajusta solo. Si tu WiFi va lento y tienes muchos vecinos, ahí sí tiene sentido tocarlo: lo explicamos en la guía de WiFi lento.

Cómo hacer una contraseña que sirva de algo

La clave del WiFi tiene una ventaja sobre las de las cuentas online: la escribes una vez por dispositivo y ya está. Así que puede permitirse ser larga.

  • Longitud antes que rarezas. Una frase de cuatro palabras sin sentido es más difícil de romper y más fácil de dictar que ocho caracteres con símbolos.
  • Mínimo 12 caracteres. Por debajo de ahí no merece la pena el esfuerzo.
  • Nada de datos personales: ni tu apellido, ni el número del portal, ni la fecha de nacimiento.
  • No reutilices la contraseña de tu correo o el banco.
  • Evita la clave de fábrica. En algunos operadores se genera con un patrón conocido a partir del nombre de la red.

Consejo. Truco práctico: una frase con palabras que no pegan entre sí, tipo cactus-nevera-bici-42. Es larguísima para un atacante, y para dictársela a un invitado se tarda lo mismo que en leerla.

Qué pasa después del cambio

Prepárate para media hora de reconexiones, porque afecta a más aparatos de los que recuerdas:

  • Móviles, tablets y ordenadores.
  • El televisor y cualquier reproductor de streaming.
  • Consolas de videojuegos.
  • La impresora, que suele ser la más olvidada y la más pesada de reconfigurar.
  • Altavoces inteligentes, bombillas, enchufes y cámaras.
  • El robot aspirador y cualquier electrodoméstico conectado.

Los aparatos de domótica —bombillas, enchufes, cámaras— suelen ser los más complicados: algunos exigen volver a emparejarlos desde su aplicación en lugar de simplemente introducir la nueva clave. Ten a mano las apps antes de empezar.

Consejo. Si cambias la contraseña para echar a alguien de tu red, cámbiala y reinicia el router. Así se cierran también las sesiones que ya estuvieran conectadas.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que cambiar la contraseña del WiFi?

No hay un plazo fijo. Tiene sentido cambiarla cuando se la hayas dado a mucha gente, cuando sospeches que alguien se conecta sin permiso, o si nunca has cambiado la que venía de fábrica.

¿Qué seguridad debo elegir: WPA2 o WPA3?

TP-Link recomienda WPA2-PSK[AES] o la combinación WPA3-Personal+WPA2-PSK[AES]. La combinada es la mejor opción: los aparatos nuevos usan WPA3 y los antiguos siguen funcionando con WPA2.

¿Ocultar el nombre de la red la hace más segura?

No. La red sigue emitiendo y se detecta con herramientas básicas. Lo único que consigues es tener que escribir el nombre a mano en cada dispositivo. La seguridad real está en el cifrado y en la contraseña.

He cambiado la contraseña y me he quedado sin conexión

Es lo esperado: si estabas conectado por WiFi, el router te desconecta al guardar. Busca la red en tu dispositivo y vuelve a conectarte con la contraseña nueva.

No recuerdo la contraseña para entrar en el router

Mira la pegatina del aparato, donde viene la de fábrica. Si la cambiaste y no la recuerdas, la única salida es restablecer el router de fábrica, y eso borra toda la configuración, incluida la de tu operador si la instalaron ellos.

¿Sirve esta guía para el router de mi operador?

Los conceptos sí: las dos contraseñas, el tipo de cifrado, ocultar el SSID y las reconexiones posteriores valen para cualquier router. Las rutas de menú concretas son las de TP-Link; en el de tu operador estarán bajo nombres parecidos, o directamente en su aplicación móvil.

En resumen

Entra en el router con la dirección de su pegatina, busca los ajustes inalámbricos y cambia nombre y contraseña. Aprovecha para comprobar que el cifrado está en WPA2-PSK[AES] o en la combinación con WPA3: eso protege más que alargar la clave.

Y no confundas las dos contraseñas. La del WiFi la puedes cambiar sin miedo; la de administración del router, si la olvidas, te obliga a restablecerlo de fábrica y a reconfigurarlo todo.

Fuentes consultadas

Cada procedimiento de esta guía se ha contrastado con la documentación oficial del fabricante. Puedes comprobarlo tú mismo:

Los consejos sobre longitud y composición de la contraseña son criterios generales de seguridad, no una recomendación específica del fabricante. Las rutas de menú y los cifrados recomendados sí proceden de la documentación de TP-Link citada arriba.

Guías relacionadas

Publicaciones Similares